Agricultura espacial: comienza en la IILA la segunda fase del proyecto de cooperación triangular entre Italia, Brasil y Angola.
Roma, 26 de octubre de 2026 – Se celebró en la Sala de Lectura de la Organización Internacional Ítalo-Latinoamericana (IILA) la sesión inaugural del curso de formación «Cultivo de plantas para la exploración espacial y sistemas biorregenerativos de soporte vital», en el marco del proyecto de cooperación triangular Italia–Brasil–Angola «La agricultura espacial como motor estratégico de innovación para generar soluciones aplicables a la agricultura terrestre frente al cambio climático», ejecutado por la IILA con financiación del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación Internacional de Italia.
Los protagonistas de este programa de formación fueron investigadores brasileños de la ESALQ/USP (Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz de la Universidad de São Paulo) y de la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa), junto con investigadores del Instituto Superior Politécnico de Cuanza Sul (ISPCS) de Angola, quienes se encuentran en Italia del 26 al 29 de octubre para participar en una semana de formación teórica y práctica, con la colaboración de instituciones científicas y tecnológicas italianas. La iniciativa tiene como objetivo fortalecer las competencias en agricultura espacial y promover soluciones innovadoras para mejorar la sostenibilidad y la resiliencia de los sistemas agrícolas terrestres, especialmente en los contextos más expuestos a la escasez de agua, la degradación de los suelos y los efectos del cambio climático.
La apertura de los trabajos estuvo a cargo del Secretario General de la IILA, Giorgio Silli, quien destacó el valor estratégico de la colaboración entre los tres países: «En la IILA creemos en una cooperación que no es asistencia, sino asociación. No se trata de una transferencia unidireccional, sino de la creación conjunta de soluciones». Asimismo, Silli reiteró que «la ciencia espacial puede estar al servicio de la Tierra, la innovación puede contribuir a la sostenibilidad y la cooperación puede impulsar el desarrollo», poniendo de relieve el potencial de la investigación espacial como instrumento de colaboración internacional y de respuesta a los desafíos globales.
A continuación, el Embajador de Brasil en Italia, S.E. Renato Mosca de Souza, destacó las oportunidades que ofrece la cooperación triangular en el ámbito de la seguridad alimentaria: «Tenemos un enorme margen para cooperar de manera trilateral». Al referirse a la experiencia brasileña en la producción de alimentos y a los vínculos con los países africanos, subrayó la importancia de compartir conocimientos y desarrollar iniciativas conjuntas, en el marco de una relación de aprendizaje mutuo entre los socios.
En los saludos iniciales también participaron representantes de las instituciones asociadas italianas, brasileñas y angoleñas involucradas en el proyecto. Entre ellos, Paola Cicchetti, de la Dirección General de ENEA – Servicio de Asuntos Institucionales y Relaciones con la UE; Silvia Massa, responsable del Laboratorio de Agricultura 4.0 de ENEA; Veronica Gentile, responsable del Servicio de Innovación para la Administración Pública de la Dirección de Transferencia Tecnológica de ENEA; Alessandra Vernile, de la Agencia Espacial Italiana (ASI); Alessandro Pajewski, Director General de Gran Sasso Tech; el profesor Hercilio Viegas Rodrigues, de la Universidad de São Paulo (Brasil); el profesor Adérito Tomás Pais da Cunha, del Instituto Superior Politécnico de Cuanza Sul (ISPCS), en Angola; las profesoras e investigadoras del Departamento de Ciencias Agrarias de la Universidad de Nápoles Federico II, Stefania De Pascale, Chiara Amitrano y Roberta Paradiso; y Alberto Garinei, de la Universidad Guglielmo Marconi.
En la sesión inaugural participaron alrededor de 30 personas, entre ellas representantes de las Embajadas de Brasil, Chile, Cuba, Panamá, Paraguay, República Dominicana y Venezuela. La participación de las representaciones diplomáticas puso de manifiesto el interés por las iniciativas de cooperación científica internacional promovidas por la IILA.
La sesión, moderada por la Secretaria Técnico-Científica de la IILA, Tatiana Ribeiro Viana, marcó el inicio de la segunda fase del proyecto, tras las actividades de investigación realizadas en Brasil sobre el crecimiento de las plantas en condiciones de microgravedad simulada y el desarrollo de un laboratorio virtual, con el apoyo de la Universidad Guglielmo Marconi, destinado a facilitar la participación de los investigadores angoleños.
La jornada del 26 de octubre estuvo dedicada al análisis en profundidad de los principales temas de la agricultura espacial y de los sistemas biorregenerativos de soporte vital (Bioregenerative Life Support Systems, BLSS). Las clases, impartidas por profesoras e investigadoras del Departamento de Ciencias Agrarias de la Universidad de Nápoles Federico II, abordaron la investigación espacial en Europa e Italia, con especial referencia al proyecto MELiSSA de la ESA y al papel de las plantas en los sistemas BLSS, a cargo de la profesora Stefania De Pascale; los efectos de la microgravedad y de la radiación espacial sobre el crecimiento y la fisiología de las plantas, presentados por la doctora Chiara Amitrano; y el cultivo de plantas en los sistemas BLSS, con especial atención al Higher Plant Compartment y a las Plant Cultivation Units (PCU). Por último, la profesora Roberta Paradiso presentó las actividades de investigación y las tecnologías para la agricultura espacial desarrolladas en la Universidad, seguidas de una sesión de debate y conclusiones.





